No hay mejor regalo que podamos hacer y hacernos que tiempo; al fin y al cabo y aunque a veces se nos olvide, es finito y la falta de él, el mal de nuestros días.

La escritora alemana Elli Michler escribió este poema en 1987 que ya ha sido musicalizado en más de 40 ocasiones.

Ahora que reiniciamos a un nuevo año, llega el momento de poner en marcha los buenos propósitos que imaginamos y que toca volver a la vida real, les deseamos a todos tiempo:

No te deseo un regalo cualquiera,

te deseo aquello que la mayoría no tiene,

te deseo tiempo,

para reír y divertirte,

si lo usas adecuadamente podrás obtener de él lo que quieras.

Te deseo tiempo para tu quehacer y tu pensar,

no sólo para ti mismo sino también para dedicárselo a los demás.

Te deseo tiempo no para apurarte y andar con prisas sino para que siempre estés contento.

Te deseo tiempo, no sólo para que transcurra, sino para que te quede tiempo para asombrarte y tiempo para tener confianza y no sólo para que lo veas en el reloj.

Te deseo tiempo para que toques las estrellas y tiempo para crecer, para madurar. Para ser tú.

Te deseo tiempo, para tener esperanza otra vez y para amar, no tiene sentido añorar.

Te deseo tiempo para que te encuentres contigo misma/o, para vivir cada día, cada hora, cada minuto como un regalo.

También te deseo tiempo para perdonar y aceptar.

Te deseo de corazón que tengas tiempo, tiempo para la vida y para tu vida.

– Elli Michler